Colaboradores PERDIZ #8: Murray Ballard

¿Quién eres y a qué te dedicas?
Me llamo Murray Ballard y soy fotógrafo.

¿A qué hora te levantaste hoy y qué desayunaste?
A las 7 h, pero la verdad es que no desayuné lo que suelo desayunar. Hoy nos habíamos quedado sin fruta para hacer zumos, así que me tomé una taza de café y un bollo danés de albaricoque.

¿En tu día a día, qué te hace feliz?
Hace poco me di cuenta de que hacer ejercicio mejora un montón mi estado de ánimo. Así que ahora cuando no estoy haciendo fotos para algún proyecto intento ir a correr cada mañana a primera hora.

¿Y qué has hecho para PERDIZ?
En el número 8 publiqué algunas fotografías de mi nuevo libro, The Prospect of Immortality, sobre la criogenia: el proceso de congelar un cuerpo humano después de su muerte, con la esperanza de que la ciencia avance lo suficiente como para volver a revivir a esa persona algún día.

Robert C. W. Ettinger, ‘el padre de la criogenia’, en su casa en Clinton Township (Michigan). Abril de 2010.

¿Cómo te empezaste interesar por la criogenia?
Fue hace 10 años, cuando aún era estudiante de fotografía en la Universidad de Brighton. Me interesaba la relación de la fotografía con la muerte, así que empecé a tomar fotos de cosas que se estaba intentando preservar en el tiempo: momias egipcias, bancos de semillas, librerías, taxidermia, etc. En algún momento oí hablar de la criogenia humana pero no tenía ni idea de cómo funcionaba. Pensaba que era todo ciencia ficción. Luego, un día, leí un artículo en 2006 que se titulaba “Un error de congelación termina con la esperanza de vida después de la muerte de una pareja”.

Caja de Life Extension. Cryonics Institute (Clinton Township, Michigan). Diciembre de 2012. 

Parece un artículo interesante…
Explicaba la historia de una familia francesa, que terminó siendo el primer capítulo de mi libro. Fue un experimento fallido de un doctor parisino jubilado que había congelado a su mujer en 1986. Murió de cáncer de ovario y él la congeló en un congelador industrial modificado. Funcionaba con electricidad, todo era muy de andar por casa. Cuando él murió, su hijo lo puso en el mismo congelador para conservar también su cuerpo. Luego, el hijo, que estuvo media vida en los juzgados porque en Francia esta práctica es ilegal, volvió en 2006 a la casa en la que guardaban el congelador y resultó que este se había estropeado. Los cuerpos se estaban pudriendo y las autoridades tuvieron que quemarlos. En ese artículo, había una cita del presidente del Cryonics Institute, y eso me llevó a descubrir la criogenia desde un punto de vista más profesional.

No podía pagarme un viaje a los Estados Unidos, pero encontré a un pequeño grupo de gente en el Reino Unido que se reunía 2 o 3 veces al año para practicar las primeras fases de la criosuspensión, o sea, sacar los fluidos del cuerpo y reemplazarlos por otra sustancia protectora (algo así como un anticongelante para humanos) usando agua, compresores para bombear el líquido y un muñeco que simula el cuerpo humano. La idea era que si uno de ellos se moría, el resto se ocuparían de preservar su cuerpo. Eran los inicios de la criogenia. De esto hace 10 años y la ciencia ha evolucionado un montón.

Simulación de cómo se guardan los cuerpos. Alcor Life Extension Foundation (Scottsdale, Arizona). Agosto de 2009. 

¿Dirías que la gente que conociste eran optimistas respecto al futuro?
Por encima de todo, lo que son esta gente es valientes, muy valientes. Para enfrentarse a lo desconocido como ellos hacen, hay que tenerlos bien puestos. La mayoría aprecian un montón su vida. A algunos, muy pocos, les gustaría poder empezar otra vez de cero porque piensan que la vida en el futuro sería mejor para ellos. Pero en general todos aman su vida actual y ven el futuro con optimismo. Ellos lo ven en plan: “¿Por qué no intentarlo? Quiero vivir mucho más tiempo para disfrutar de esta vida tan bonita”.

Trygve bañándose en un río helado. Heggelielva (Sørkedalen, Noruega). Abril de 2015. 

¿Ha cambiado tu visión sobre la criogenia en estos 10 años?
Cuando empecé, enseñaba las fotos a editores y amigos y la gente o no le interesaba o se reía del tema como si fuera una chorrada. Aunque todavía nadie puede afirmar que la criogenia funciona ni sabemos cuándo va a pasar, la gente ahora se lo toma más en serio. Cuando se empezó a hablar de nanotecnología en los años 80 también era algo muy abstracto y disparatado, la gente no lo entendía ni se lo podían imaginar. Ahora es otra historia.

Si todos mis amigos decidieran criogenizar sus cuerpos al morir yo también lo haría. Creo que es un momento decisivo para la criogenia. Y si todo tu alrededor lo hace seguramente tú también querrás probarlo.

¿Hay algo que has cambiado o empezado a hacer recientemente que ha mejorado tu vida?
Bueno, hace dos días me compré una cámara nueva. Una cámara digital de medio formato muy guay, estoy muy emocionado.

¿Podrías recomendarnos un lugar en tu ciudad que te haga sentir bien?
El cine Duke of York’s Picture House de Brighton es uno de los cines más antiguos del Reino Unido. ¡Es increíble! Solo tiene una pantalla pero aquí siempre sabes que vas a ver algo interesante.

¿Una canción que te ponga de buen rollo?
Casi toda la música que he estado escuchando últimamente es muy melancólica. He escuchado mucho el nuevo álbum de Nick Cave, Skeleton Tree. No es precisamente una canción muy animada, pero a mí me da buen rollo.

 

¿Una comida que ponga contenta tu barriga?
La comida india.

¿Y la última buena noticia que has escuchado?
Que el Reino Unido generó electricidad durante 24 horas sin quemar carbón. Me puso de buen humor porque creo que estamos yendo en la dirección correcta.

 

Tags ~ , , ,

suscription_es

banner_inta_perdiz7